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El Montakit Fuenlabrada volvió a dar lo mejor de sí para lograr el triunfo que significa la permanencia matemática en la Liga Endesa. Pasamos de las almohadillas de las últimas semanas a la vuelta al ruedo.



01 de mayo de 2017
Los Curro Romero de la canasta

Los días que estaba fino y se ponía era inigualable. De puerta grande. Ahora bien, cuando era que no… era insoportable. Almohadillazo limpio. Así era Curro Romero vestido de luces. Y así es nuestro Montakit Fuenlabrada vestido de corto. En esta jornada ha tocado la versión de tocar pelo.

Y eso que lo que estaba enfrente no era fácil. Tenía de todo y en todas las posiciones. Para prueba la cornada que nos trajimos de Las Palmas en la primera vuelta. Pero nuestro equipo se plantó delante, no precisamente a pies quietos en defensa, sino con hiperactividad, controlando los terrenos y ganándole en cada acción al rival.

La ligazón entre la defensa y el ataque venía también bien construida. Fluidez y circulación, con la cuadrilla en su sitio para encontrar el pase oportuno y el tiro más apropiado. Incluso gustándose en los detalles como el que nos regaló Luka Rupnik acompañado por el “¡ooooh!” del respetable. Poco después dos triples consecutivos de Rafa Hettsheimeir ponían la brecha en +17 (39 – 22).

Pero no todo iba a ser floritura y pases de salón. El Herbalife Gran Canaria es un equipo con espíritu, el primer campeón de esta temporada al levantar la Supercopa, que nadie lo olvide. Y en Fuenlabrada se jugaba ser cabeza de serie en las eliminatorias de cuartos de final. Así que tras el descanso nos tocó pegarnos el arrimón, o más bien nos lo pegaron ellos. En breve bajaron de la decena de puntos (46 – 41, minuto 25).

Tras disfrutar del arte ahora tocaba exponer valentía, no amilanarse ante la remontada de un equipo tan potente como el insular. No dar un paso atrás, sino dos adelante. Así que después de cinco puntos consecutivos de nuevo de Hettsheimeir volvíamos a las dobles cifras de ventaja (55-45).

Pero un repentino tropezón, posición cómoda desperdiciada para anotar seguida de una falta a doce metros del aro que da tres tiros libres al rival, nos devolvía al peligro. Sobre todo porque Kuric parecía haber entrado en racha (57 – 53, minuto 31). Así que hubo pelea hasta el final, pelea que afrontamos de tres en tres: dos más uno de O’Leary, triples encadenados de Popovic, y de nuevo nos venimos arriba (66 – 57 minuto 34).

Parecía que el triunfo era seguro, pero faltaba rematar. Con 70-63 a cien segundos del final no encontrábamos la manera de certificar la permanencia. El tiempo corría a nuestro favor y cuando ya habían sonado un par de avisos, fuimos capaces de mantener el buen temple desde el tiro libre (11 de 12) para acabar venciendo 75 – 72.

Victoria de tronío para llegar a doce y asegurar así que el Montakit Fuenlabrada es equipo ACB cuando aún restan tres jornadas pare el final de la temporada. Objetivo logrado, sí, pero no es momento aún de vacacionar. En estas tres últimas jornadas no podemos mutar del Faraón de Camas a Lorenzo Lamas y echarnos a dormir como los reyes de las camas. Quién sabe si este Curro Romero de las canastas es el equipo llamado a darnos el primer triunfo en una plaza inaccesible hasta ahora para nosotros como el Palau Blaugrana. Esa es la próxima cita.

Departamento de Comunicación del Montakit Fuenlabrada.

Imagen de Emilio Cobos.  




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